Cómo elaborar vino tinto casero
El primer paso es escoger materia prima de calidad. Busca
una viña de proximidad y escoge la uva adecuada. Las variedades de uvas tintas
que podemos conseguir son la Cabernet Sauvignon, Garnacha, Merlot, Monastrell,
Tempranillo, Bonarda o Sangiovesse. Para un litro de vino tinto se suelen
recomendar dos kilos de uva.
Estrujado de las uvas
El siguiente paso es sacar el zumo de la uva, llamado mosto. Se
pueden estrujar las uvas con una prensa pequeña, una moledora o con el pisado
de la uva. Este último es uno de los métodos tradicionales más usados para el
vino artesanal de calidad. El mosto fresco fermenta rápidamente y tiene que
estar controlado, no lo olvides.
La fermentación
Para que fermente, el mosto se tiene que colocar en vasijas,
orzas o damajuanas. En la fermentación deben estar presentes los sólidos del
estrujado. En la elaboración de vino tinto, el mosto debe fermentar junto al
zumo de uva, los hollejos y semillas, entre otros. Esto se debe a que, de esta
forma, obtiene mejor color, aroma y textura. La temperatura de la fermentación
no debe sobrepasar los 30ºC. El tiempo de fermentación, por otra parte,
dependerá del volumen a fermentar. Cien litros de vino tardan, aproximadamente,
dos días en fermentar.
Para mantener el vino limpio de bacterias durante la
fermentación, se suelen usar levaduras y nutrientes. Las
levaduras se encargan de transformar la fructosa en alcohol etílico. A pesar de
que la uva ya cuenta con levadura, se recomienda añadir de más para controlar
la fermentación.
Clarificación y filtrado
Una vez finalizada la fermentación, se separa el líquido de
los sólidos y se filtra el vino. Se utilizan clarificantes que ayudan
a filtrar y limpiar, y se dejan actuar durante dos o tres días. Los usados
actualmente consisten en bentonitas y otros productos que no alteren el aroma
del vino. En temperaturas inferiores a diez grados se logra una estabilización
en menor tiempo, así como más efectiva.
Hay que filtrar el vino al menos tres veces, con una
graduación de filtros de más gruesos a más finos. Los filtros los puedes
adquirir en tiendas especializadas o laboratorios. A continuación, y con
cuidado de no remover los posos, se realiza el trasiego hacia otra tinaja.
Maceración
En la nueva vasija, es importante dejar reposar el vino con
la barrica cerrada. Se dejará reposar en un lugar fresco y sin variaciones de
temperatura, durante un plazo de días igual o superior al de la fermentación.
Pasado el tiempo de maceración, ya podemos embotellar
nuestro vino tinto.
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